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Historias y Leyendas del Café
Existen muchas historias en relación al origen
del café, una de ellas dice que por el año de,
1140 en Absinia, unos pastores se dieron cuenta
que sus cabras se ponían muy inquietas y se
dieron a la tarea de investigar el por qué, y
descubrieron que comían unos frutos rojos que se
daban en unas matas. Los pastores tomaron los
frutos y prepararon una bebida caliente para
protegerse del frío nocturno del desierto. Se
dice que esa bebida es lo que conocemos como
café.
Otra
de las más conocidas leyendas, dice que un
pastor llamado Kaldi conducía a su rebaño en
Etiopía. Un día las cabras encontraron unos
cafetos y comieron sus bayas y masticaron las
hojas.
Llegada la noche las cabras en lugar de dormir
se pusieron a retozar alegremente y mantuvieron
la energía toda la noche.
Cuenta otra leyenda que los monjes capuchinos
tomaron los frutos y las hojas de la misteriosa
planta e hicieron con ellas una cocción. Para
obtener esa infusión el jefe de la comunidad
secó en la llama los granos, que sufrieron su
primer tueste y así nació el café como tal.
Llamaron
a esta bebida Kawa (significado de café en
árabe).
Otra leyenda cuenta que un monje cortó los
frutos y las hojas de un cafeto y las llevó a la
cocina para cocerlos.
Una vez cocinado, el monje probó la bebida y la
encontró de un terrible sabor, por lo que arrojó
a las llamas los granos quedaron sin cocer. Los
granos conforme se quemaban despedían un olor
agradable, por lo que el monje tuvo la idea de
preparar la bebida con estos granos y el
brebaje, aunque amargo, tenía un aroma y un
sabor agradable y producía, después de beberlo,
un efecto tonificante, por lo que los monjes
decidieron adoptarlo para mantenerse despiertos
durante sus oraciones. |